Pravda

Las verdades que los hombres buscan las graban sobre las rocas, para que el viento las gaste, para que el agua las borre, para que el tiempo las olvide y las devore. Pero aquellas que jamás se olvidan se guardan en el endeble refugio de la memoria, porque ahí es donde perduran ya seamos niños o ancianos. Perdida ya la esperanza en que lo cierto es eterno y lo falso perecedero, crecemos alimentados por las falacias de nuestro tiempo.

A los que nos enseñaron

Glück und Friede sei beschieden ...

Abre de par en par las ventanas que te impiden ver más allá, derriba los muros opacos que te ocultan el amanecer, encuentra entre la maleza lo que merece la pena ser, hazlo pronto, hazlo ya,... antes de que anochezca y sea demasiado tarde para comprender.

A los inconmensurables Albert y Réné, con todo nuestro afecto y respeto por habernos dado una infancia, adolescencia, madurez y vejez más alegre.